¡Granos de café!
José Miguel Herrera Romero Mi padre, en Navidad 2024 “Cuando yo quiero un café tengo que bajar al pozo al baldear agua, previamente tuve que cortar leña y almacenarla para preparar fuego. Muelo el grano de café, pongo a hervir agua en la cafetera… Entonces me subo a la torre del castillo donde vivo y me sirvo mi café. Allí, viendo el valle a la izquierda, la yerma floresta a la derecha, el río, las aves cantando, luces violáceas en el horizonte, con un libro… ¡ese café sabe diferente! Así conocí a fray Philippe , narrando su experiencia en Europa. Con este relato me enseñó a conceptuar que la forma en que disfrutamos y llenamos de experiencias estéticas y sensibles nuestras vidas, hacen la espiritualidad. Para mis queridos amigos no creyentes, el buen Dostoievski lo dice genial: la belleza salvará al mundo . Hoy entiendo que cada persona tiene que procesar el trabajo, la pareja, los dineros, los hijos, nuestros padres y hermanos, los vecinos, las y los amigos, las vacacion...